Holística

La Holística, ¿qué es?

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Seguramente has oído hablar mil veces de la holística y también es probable que tengas una ligera idea de lo que significa, pero aquí te voy a explicar más detalladamente para que conozcas el origen tanto de la holística y la visión holística de las cosas, como el origen de mi forma y filosofía de trabajo.

La Visión Holística

En primer lugar, has de saber que la visión holística posibilita un mejor entendimiento de cómo funciona globalmente la persona.

Esta visión holística se fundamenta principalmente en  la máxima de que el todo es mayor que la suma de sus partes, ya expresado por Aristóteles en sus libros de Metafísica.

Las dimensiones del ser humano (Material, Energética, Emocional, Mental y Espiritual) están integradas sin ser posible una separación, puesto que el individuo es un ser indivisible. De ahí que este sea el principio fundamental de la holística, que la persona es un ser holístico y no se pueden separar en él ninguna de sus partes porque todas están relacionadas con todas y lo que afecta a unas afecta al resto. Eso es, fundamentalmente, la holística.

Seguramente habrás experimentado en numerosas ocasiones cómo tus emociones se reflejan en tu cuerpo físico. Como por ejemplo si me siento nerviosa, alegre o preocupada, o si tengo algún dolor o malestar propiamente físico. A su vez, también podemos comprobar a veces, (aunque otras es inconsciente) que nuestras emociones son reflejo de nuestra mente.

El orden es el siguiente:

Se genera un pensamiento, ese pensamiento genera una emoción y esa emoción genera un resultado, una percepción y con ello una realidad. Por ejemplo, pienso que el examen que tengo no me saldrá muy bien, acto seguido me acompaña la emoción de miedo, inseguridad… Se presentan taquicardias, nerviosismo estomacal… y el resultado probablemente acompañe a estos estados.

Así llegamos a la conclusión de que no debemos aislar ninguna de nuestras dimensiones, ni siquiera centrarnos solamente en una de ellas: cuando así ocurre, en la mayoría de los casos no logramos encontrar el verdadero origen de lo que nos aqueja. Si el síntoma es físico, nos centramos en lo físico. Si el síntoma es psíquico, nos centraremos en la mente, etc. En la holística no es cuestión de centrarse, sino de observar todas las dimensiones, evitando así que nos falten piezas del rompecabezas.

Tratamiento Holístico

Entonces, en qué consiste un tratamiento holístico.

Según la explicación anterior de lo que es la holística, podemos entonces definir un tratamiento holístico como un procedimiento en el que se trata y asiste a la persona como un ser global, como un Todo sin aislar ni disociar las distintas dimensiones de las que se compone. Este tratamiento desde una visión holística, global, permite descubrir el verdadero origen y procedencia del problema que desencadenan esa desestabilización o descompensación en la salud.

Como venimos diciendo, el ser humano está constituido por varias dimensiones, en las que se centra la holística: las dimensiones holísticas son Material, Energética, Emocional, Mental y Espiritual (también se pueden integrar en 4 planos holísticos: físico, social, psicológico y espiritual)

La forma en que reaccionamos antes los estímulos externos, y que se generan primero en la mente, se reflejan después en el cuerpo físico. Digamos que el cuerpo físico es, por tanto, el que “paga las consecuencias”. De hecho, es de sobra sabido que muchos malestares físicos, e incluso algunas enfermedades, son la somatización de problemas que van más allá de lo físico. Son en realidad como un aviso o una alerta de que algo en nuestro ser holístico, nuestra “globalidad”, va mal.

La tarea del holista es averiguar qué es lo que genera verdaderamente el malestar desde el punto de vista holístico, es decir, de todas las dimensiones holísticas del individuo, no solamente de la que presenta los síntomas.

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El Doctor Bach pensaba que la enfermedad tiene su origen en los disturbios de la mente que se producen cuando aparecen conflictos entre alma y mente. La enfermedad no es más que la expresión física del conflicto interno.

De forma general, algunos ejemplos de patrones mentales que se pueden diferenciar fácilmente en diferentes patologías:

  • Litiasis biliar = Agresividad petrificada
  • Litiasis renal = Miedos enquistados
  • Enfermedades cardíacas = Conflictos de dar/ recibir amor
  • Artritis = Rigidez mental

La enfermedad, en muchas ocasiones, es la última forma que tiene el organismo de comunicarnos nuestros errores para poder armonizarlos.

Debemos contar con el karma de cada persona, definimos karma como las imperfecciones o parte negativa que cada uno de nosotros arrastramos, nos crea sufrimiento y nos hace cometer errores. También se puede ver desde la perspectiva genética como la parte negativa heredada.

Desde el punto de vista de la holística sabemos que todo lo que hacemos tiene consecuencias sobre el Todo, positivas o negativas. Si son positivas reforzamos el Todo, fortalecemos la unidad; si son negativas debilitamos la unidad y desarmonizamos.

Contra la unidad existen una serie de errores o actitudes negativas que son:

  • El orgullo, la arrogancia y la rigidez
  • La crueldad (cuya respuesta es el dolor)
  • El odio (cuya respuesta es la soledad)
  • La ignorancia (negarse a ver la verdad teniendo oportunidades)
  • La inestabilidad (negarse a oír su consciencia)
  • El apego (impide el fluir de energía)

Por último, enumerar los llamados cinco obstáculos de la mente, que impiden claridad mental y capacidad de discernir:

  1. El Deseo y la Codicia (Metal)
  2. La Maldad y la Malevolencia (Fuego)
  3. La Pereza y la Desidia (Agua)
  4. La Inquietud y el Desasosiego (Madera)
  5. La Duda y la Vacilación (Tierra)

En definitiva, desde la holística podemos comprobar cómo estamos unidos a todo y a todos.

Mente-Emoción-Cuerpo = identificar desajuste + equilibrar en todas sus partes = RESULTADOS SOSTENIBLES.

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